Defínanse, cumplan con su obligación, Lunes 24 de nov. END

Defínanse, cumplan con su obligación
Hernán Padilla

Es hora que el PPD defina los elementos del ELA soberano y lo someta al Secretario de Justicia para que determine si la “independencia solapada” cumple con los lineamientos constitucionales y de política pública del gobierno federal.

Han tenido casi un año para cumplir con la Ley consignada en el presupuesto federal, pero tanto el Gobernador como otros líderes del PPD se esconden detrás de la lucha interna para eludir su responsabilidad patriótica. Esto, a la vez que admiten que el ELA-colonial no es sostenible y que no sirve pata resolver los serios problemas que destruyen a nuestro pueblo.

Evidentemente temen someterse al escrutinio constitucional del Departamento de Justicia. Las propuestas del PPD constituyen el colmo del absurdo, al pretender “negociar” con el Secretario de Justicia las fórmulas aceptables para la solución del status.

Su estrategia inicial es que la colonia sea excluida de la Cláusula Territorial. Su propuesta es “sustituir la Ley de Relaciones Federales por un pacto de libre asociación que no pueda ser modificado unilateralmente”;, lo que violaría la Constitución y soberanía de los EEUU.

Olvidan que la administración de Obama afirmó que no son plausibles cláusulas de consentimiento mutuo (pacto bilateral) toda vez que cualquier Congreso futuro tiene la potestad de modificar unilateralmente la relación. El Congreso, concluyó que el “ELA culminado” es inconstitucional e inadmisible. Además, la Administración Clinton determinó que el propuesto “consentimiento mutuo” es constitucionalmente inaceptable.
El PPD tiene que reconocer que el llamado “ELA soberano” nos convertiría en una nación separada y que el status territorial perpetúa la desigualdad política y el resultante “déficit democrático”.
Las propuestas del “ELA soberano, culminado y refundado” equivalen a una republica asociada que no tiene cabida alguna bajo la Constitución americana.

La “libre asociación equivale a la independencia” con un pacto basado en la soberanía nacional de cada país que puede ser revocado unilateralmente. Bajo la “soberanía” que reclaman los líderes populares crearían una nación irrevocablemente independiente.

Tienen que aceptar que el ELA es un territorio-colonial segregado donde impera un discrimen político que nos niega la igualdad que tienen nuestros conciudadanos en los estados de la unión y que añoran los ciudadanos americanos en Puerto Rico para lograr nuestro pleno desarrollo dentro del marco constitucional americano.

Nuestra condición actual creó un “estado de desigualdad” política que perpetúa una ciudadanía de segunda clase que impide garantizarla a las futuras generaciones; excluye la plena participación democrática en las tres ramas del gobierno federal, y la igualdad de derechos civiles de todos los ciudadanos, el progreso y el desarrollo socio-económico.

Los líderes coloniales se contradicen cuando reclaman “soberanía” a la vez que reclaman fondos y trato igual que los cincuenta estados. Se niegan a reconocer que bajo el territorio colonial o la república asociada no aplican esas prerrogativas. Son los mismos que insisten en que “somos una NACION”, que definen el ELA-soberano como una asociación política libre y voluntaria entre dos naciones independientes y soberanas, negando que Estados Unidos es nuestra nación.

AGP afirmó que: “a pesar de que tenemos una relación, buena o mala, hay que entender que Estados Unidos es una nación que es distinta a la nuestra”. Los soberanistas no quieren que la Constitución federal aplique en Puerto Rico y rechazan la presencia del Tribunal Federal y las agencias que garantizan la justicia y los derechos civiles en la Isla.

Ello, a pesar del mandato claro y contundente del pueblo de PR en el plebiscito del 2012 demostrando preferencia por la Estadidad y el rechazo del ELA-colonial.

Nos corresponde a todos intensificar la lucha por la igualdad y exigir que el Gobernador cumpla con su obligación de someter las definiciones de estatus al Secretario de Justicia Federal para darle paso a una consulta plebiscitaria democrática avalada por el Congreso,

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Territorio colonial sin consentimiento, lunes 10 de nov, 2014

Territorio sin consentimiento
Hernan Padilla
Los resultados de las recientes elecciones y la composición del nuevo Congreso federal representan un gran reto, a la vez otra oportunidad para el pueblo puertorriqueño de reiterar su reclamo en contra del estatus territorial colonial

Un 69% de los participantes en la encuesta de END expresó un gran pesimismo y entiende que PR va por mal camino. Casi dos terceras partes desaprobaron la gestión del Gobernador, quien es el líder de los defensores de la colonia, y a la vez proponen un ELA soberano, independencia y/o una república independiente-asociada a los Estados Unidos.

Hemos advertido consistentemente que el fracaso del experimento del ELA-colonial es la causal primaria del colapso económico que mantiene a los puertorriqueños en un estado de depresión y promueve la fuga poblacional.

Para rescatarnos de un estatus de inferioridad como ciudadanos americanos, urge resolver el estatus que nos niega los mismos derechos de igualdad, poder político y oportunidades de progreso que tienen nuestros conciudadanos en los 50 estados.

Es necesario trabajar con el Congreso y el Ejecutivo para que admitan que un territorio no incorporado, sin en el consentimiento de los gobernados, ya no tiene cabida en la democracia americana, por lo que es necesario viabilizar un referéndum y proceder a la admisión de PR como Estado.

Mediante el Acta Foraker, Puerto Rico pasó a ser el primer territorio no incorporado bajo los poderes plenipotenciarios del Congreso, sin el consentimiento de los gobernados. Según el artículo del Profesor Gómez citando al Juez Cabranes; “cuando se le concedió en el 1917 la ciudadanía americana a todos los residentes de Puerto Rico tuvo el efecto de perpetuar el estatus colonial”.

El estatus “no incorporado” tenía el propósito de retener los territorios bajo la bandera americana, para que fueran posesiones sin formar parte integral del territorio americano y que la Constitución no aplicase a sus residentes. En palabras de Cabranes “The United States thereby acquired not ‘territories’ but possessions or ‘dependencies’ and became, in that sense, an ‘imperial’ power”.

Después de la Segunda Guerra mundial, EEUU se encontró con la embarazosa situación de que Puerto Rico era una colonia, pues no tenía el consentimiento de los gobernados. Trataron de resolver el problema mediante la Ley 600 que permitió que Puerto Rico creara su propia Constitución con el aval del Congreso, y a adquirir el máximo de autonomía compatible con aquella de los Estados de la Unión.

Ello permitió a los EEUU argumentar en los foros internacionales que ya Puerto Rico no era una Colonia, que su nuevo sistema de Gobierno tenía el consentimiento de los gobernados, y que ya no debía figurar en la lista de territorios coloniales. Sobre esto, el Juez Federal Gustavo Gelpí argumentó que aunque Puerto Rico todavía era un territorio no incorporado de jure, había evolucionado de facto a un territorio incorporado.

Esta interpretación fue valida hasta el Referéndum del 2012, cuando el 54% de los electores rechazaron el estatus territorial colonial. El territorio no incorporado ya no tiene el consentimiento de los gobernados, y prácticamente sitúa nuevamente a Puerto Rico en la lista de territorios coloniales de la ONU.

Citando al Juez Juan Torruellas” Los EEUU deben sentirse avergonzados de negarle igualdad de derechos a cuatro millones de Ciudadanos Americanos…. Si se requiere avergonzarlos para que extiendan igualdad de derechos a los ciudadanos de los Estados Unidos en Puerto Rico, una buena dosis es apropiada”. Mas reciente, el Senador Ron Wyden sentenció que la relación actual de PR con los EEUU como ELA colonial socava la integridad moral de los EEUU ante el mundo.

Ante esa realidad, es nuestra responsabilidad continuar reclamando enérgicamente que el Congreso termine el estatus colonial ofreciéndoles a los ciudadanos americanos de Puerto Rico la opción de incorporarse a la Unión como un Estado federado.

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Geographical Discrimination and Political Inequality against US Citizens; The Hill, Tuesday 10/28/14

Geographical Discrimination and Political Inequality against US Citizens
By Hernan Padilla, MD

Polls show that 95% of Puerto Ricans treasure their American citizenship. The President’s Task Force on Puerto Rico recommends that the People of Puerto Rico should decide on a constitutionally acceptable non territorial status for Puerto Rico to resolve their Status. The ruling colonial Popular Democratic Party has been overwhelmed on how to reconcile American Citizenship within their multiple versions of a non territorial status (Enhanced Commonwealth or Free Association).

A group of us have undertaken the task of providing factual information about how the Residents of Puerto Rico came to be offered US Citizenship in 1917.

The Scholarly article published by Judge Jose A. Cabranes, in the University of Pennsylvania Law Review, and the subsequent book entitled “Citizenship and the American Empire” published by Yale University Press in 1979 offers a trove of factual information on the 17 year history that led to the Jones Act of 1917, offering US Citizenship to the residents of Puerto Rico.

Now Supreme Court Judge Sonia Sotomayor, actively participated in the research that resulted in Cabranes work. Using the Congressional Record and other unchallengeable sources Cabranes seminal research work documents that the American Citizenship conferred to residents of Puerto Rico in 1917 is the same as that of any citizen born in any State of the Union.

In an article published by Professor, Dr. Manuel Gomez, analyzing the work of Cabranes, concludes that inequality is a result of “geographical discrimination” against US citizens residing in the colonial territory named “Estado Libre Asociado” (Commonwealth of Puerto Rico). This inequality extends to all US Citizens who move from any State to Puerto Rico, thus by moving to the territory they lose their voting rights to elect any Federal Official including the President.

Proof that American Citizenship granted to the residents of Puerto Rico in 1917 is equal to the Citizenship of any American born in a State of the Union was validated in the 1940 and 1952 Nationality Acts. Thus inequality under US Citizenship is strictly an issue of “Geographic Discrimination” that only applies to US Citizen who reside in Puerto Rico.

We concur with Cabranes, geographic discrimination is not aimed at individual US citizen born in Puerto Rico. The inequality disappears simply by relocating to any of the 50 states.

The process of granting American citizenship started 17 years before the Jones Act. As stated by Cabranes, on January 1912, Senator Foraker presented the first of a series of bills to grant collective US citizenship to Puerto Ricans.

In the Peace Treaty of Paris that ended the Spanish-American War, the Philippines and Puerto Rico were classified simply as possessions. Cabranes maintains that Congress undermined the concept of territory in the Constitution, by classifying Puerto Rico as the first Unincorporated Territory, in effect treating Puerto Rico as a “possessions or dependencies” without any commitment to citizenship, incorporation or statehood.

In 1916, when it was decided that the Philippines would become an independent nation, and Puerto Rico would be treated as part of the United States, American Citizenship was offered. Cabranes states that the collective naturalization of Puerto Ricans in 1917 was a determinant event in the political relationship of Puerto Rico with its Fellow American.

The lengthily debate in Congress over the Jones Project, granting US citizenship to those born in Puerto Rico, illustrates the political vision of the island at the time. Then Resident Commissioner at the time Luis Munoz Rivera, stated that although he preferred independence, that was a matter of his own personal feelings. Puerto Rico would accept statehood if offered. “Yet, if you tender statehood now, I in the name of my people accept statehood”.

US Congress opened the doors for Puerto Rico to be an integral part of the United States in 1917. The destiny of our people was intertwined forever with our Fellow Americans when voluntarily the 1.2 million residents of Puerto Rico accepted American Citizenship, only 288 declined the offer.

In the words of Cabranes, a second class citizenship was institutionalized for Puerto Rico residents without expectancy of equality, thus perpetuating a colonial status within the US Flag.

The people of Puerto Rico aspire for a brighter and better future without having to move to a State in order to enjoy all constitutional and civil rights.

The answer after almost a hundred years of Geographic Discrimination is statehood for Puerto Rico. It is long overdue and it’s time has come at last.

Padilla is the former mayor of San Juan, Puerto Rico, former president of the U.S. Conference of Mayors and the current president Founder’s Council of Igualdad, a nonpartisan organization that favors statehood for PR.

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El poder del voto puertorriqueño, 27 de octubre, 2014

El poder del voto puertorriqueño, 27 de octubre, 2014
Hernán Padilla

No debe pasarse por alto la importancia de los comicios del próximo 4 de noviembre para elegir los 435 miembros del Congreso y aproximadamente un tercio de los Senadores en los 50 Estados de la Unión.

Puerto Rico no disfruta de la igualdad de derechos constitucionales que tienen nuestros conciudadanos: en representación de Puerto Rico solo disponemos de un delegado sin voto ante el Congreso. Si bien el cargo de Comisionado Residente fue un importante paso para integrarnos a los procesos legislativos nacionales, jamás será satisfactorio cuando sin nuestra plena participación se aprueban las leyes que impactan a Puerto Rico.

El estatus político que ha regido al pueblo de Puerto Rico desde el 1898 es uno de inferioridad ciudadana que priva a los puertorriqueños de la dignidad y los poderes políticos todo Estado de la Nación y el derecho a elegir cinco Congresistas y dos senadores que representen los intereses de Puerto Rico en condición de igualdad.

El discrimen que impera bajo el ELA-colonial le niega a los puertorriqueños uno de los derechos más preciados de la democracia: votar y elegir al gobierno que aprueba las leyes y los presupuestos, establece los reglamentos, y determina la política pública que afecta la vida de los ciudadanos.
Cansados de la condición de inferioridad que no nos permite ser considerados “iguales”, el pueblo de Puerto Rico revocó el consentimiento de los gobernados y se expresó claramente en favor de la estadidad, y como consecuencia de ese reclamo, se ha intensificado la lucha por la igualdad en toda la Isla y la Nación.

El ímpetu con que se discuten las diversas estrategias para acelerar el proceso para resolver el estatus de Puerto Rico demuestra que el pueblo está preparado para asumir los mismos deberes y derechos que posee un Estado de la Unión.

Entre dichas estrategias es imperiosa una mayor participación en la política nacional. Las elecciones de noviembre determinarán la composición del Congreso y Senado federal y con ello el rumbo de la política nacional.

La contienda eleccionaria nacional se centra en los partidos Demócrata, Republicano y candidatos independientes. Aunque no disfrutamos el derecho al voto, en la Isla existen organizaciones adscritas a los partidos nacionales, además de entidades no parodistas como Igualdad y otras, que garantizan tanto una lucha bipartidista como no partidista por la Estadidad. Igualmente importante, hoy día, más de 4 millones de ciudadanos de extracción puertorriqueñas que residen en los estados tienen el poder del voto.

Una encuesta reciente entre los boricuas votantes del centro de Florida arrojó que los encuestados ven con buenos ojos a los candidatos que se expresan a favor de que el Congreso resuelva el Estatus, respaldan un referéndum auto-ejecutable si votan a favor de la estadidad y que Puerto Rico se convierta en un estado con dos Senadores y cinco Congresistas.

El 81% de los encuestados expresan que sentirían orgullo si Puerto Rico se convierte en estado, el 76% consideran importante que el Congreso y el Presidente tomen acción para “resolver” el estatus de Puerto Rico, y 64% favorece la estadidad sobre una republica independiente o independiente y asociada.

Los resultados de esta encuesta constituyen otro argumento poderoso para defender la estadidad a nivel nacional. Aunque no tenemos derecho al voto el 4 de noviembre, si tenemos la determinación de motivar a los candidatos a que apoyen la Estadidad para Puerto Rico.

Es pues, imperioso que los residentes de la Isla urjan a los puertorriqueños que viven y ejercen su derecho al voto en los estados, a apoyar aquellos candidatos que se comprometan con defender el derecho a la igualdad plena y sin limitaciones para los puertorriqueños.

Yo voto en Florida y respaldaré a aquellos candidatos que se identifiquen abiertamente con nuestro legítimo derecho a la igualdad

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Lista de Congresitas que apoya HR 2000

A continuación la lista de Congresistas que apoyan el HR 200 para
resolver el estatus de PR o defienden la Estadidad para Puerto Rico

Como verán, no estan los nombres de Luis Gutierrez y Nydia Velázquez,
quienes disfrutan de todos los derechos de ciudadanos americanos,
pero se oponen a que los puertorriqueños y otros ciudadanos americanos
en Puerto Rico tengan los mismos derechos Constitucionales y beneficios que ellos.

1. Y 2 En New York, recomiendo a Jose Luis Fernandez contra Nydia Velazquez,
y en Chicago 4th Dist a Hector Concepcion contra Luis Gutierrez.

3. De la misma manera RECOMENDAMOS, en el Dtto 17 d Ca ((San José) votar p Ro Khanna(D) VS Congresista(D) Mike Honda q se opone ferozmente a la ESTADIDAD.

4. Joe Fuentes recomienda a Carlos Curbelo (R) en Miami, Alex Mooney en West Virginia y Elise Stefanik en NY y confirma que los tres defienden Estadidad

5. Kenneth McC recuerda que Joe Garcia en Miami endosó HR2000 y defiende Estadidad.

6. En cuanto a Senadores, recordamos que 2/3 NO estan en este periodo eleccionario. Nuestro trabajo será convencerlos a que defiendan estadidad o neutralizarlos.

Lista de Sponsors del HR 2000

Sponsors HR 2000
•Democratic [119]
•Republican [12]
Rep. Hoyer, Steny H. [D-MD-5]*
Rep. Young, Don [R-AK-At Large]*
Rep. Serrano, Jose E. [D-NY-15]*
Rep. King, Peter T. [R-NY-2]*
Rep. Miller, George [D-CA-11]*
Rep. Ros-Lehtinen, Ileana [R-FL-27]*
Rep. Wasserman Schultz, Debbie [D-FL-23]*
Rep. Rangel, Charles B. [D-NY-13]*
Rep. Waxman, Henry A. [D-CA-33]*
Rep. Kaptur, Marcy [D-OH-9]*
Rep. Engel, Eliot L. [D-NY-16]*
Rep. Faleomavaega, Eni F. H. [D-AS-At Large]*
Rep. Norton, Eleanor Holmes [D-DC-At Large]*
Rep. Brown, Corrine [D-FL-5]*
Rep. Mica, John L. [R-FL-7]*
Rep. Hastings, Alcee L. [D-FL-20]*
Rep. Fattah, Chaka [D-PA-2]*
Rep. Kind, Ron [D-WI-3]*
Rep. Crowley, Joseph [D-NY-14]*
Rep. Diaz-Balart, Mario [R-FL-25]*
Rep. Grijalva, Raul M. [D-AZ-3]*
Rep. Bordallo, Madeleine Z. [D-GU-At Large]*
Rep. Ellison, Keith [D-MN-5]*
Rep. Castor, Kathy [D-FL-14]*
Rep. Fudge, Marcia L. [D-OH-11]*
Rep. Schock, Aaron [R-IL-18]*
Rep. Sablan, Gregorio Kilili Camacho [D-MP-At Large]*
Rep. Deutch, Theodore E. [D-FL-21]*
Rep. Polis, Jared [D-CO-2]*
Rep. Grayson, Alan [D-FL-9]*
Rep. Wilson, Frederica S. [D-FL-24]*
Rep. Garcia, Joe [D-FL-26]*
Rep. Shea-Porter, Carol [D-NH-1]*
Rep. Clarke, Yvette D. [D-NY-9]
Rep. Harris, Andy [R-MD-1]
Rep. Tonko, Paul [D-NY-20]
Rep. Frankel, Lois [D-FL-22]
Rep. Butterfield, G. K. [D-NC-1]
Rep. DeGette, Diana [D-CO-1]
Rep. Costa, Jim [D-CA-16] Rep. Kirkpatrick, Ann [D-AZ-1]
Rep. Green, Gene [D-TX-29] Rep. Welch, Peter [D-VT-At Large]
Rep. Tsongas, Niki [D-MA-3]
Rep. Conyers, John, Jr. [D-MI-13]
Rep. Pastor, Ed [D-AZ-7]
Rep. Farr, Sam [D-CA-20]
Rep. Jackson Lee, Sheila [D-TX-18]
Rep. Perlmutter, Ed [D-CO-7]
Rep. Connolly, Gerald E. [D-VA-11]
Rep. Pingree, Chellie [D-ME-1]
Rep. Murphy, Patrick [D-FL-18]
Rep. Ruppersberger, C. A. Dutch [D-MD-2]
Rep. Capuano, Michael E. [D-MA-7]
Rep. Nadler, Jerrold [D-NY-10]
Rep. Sires, Albio [D-NJ-8]
Rep. Cuellar, Henry [D-TX-28]
Rep. Eshoo, Anna G. [D-CA-18]
Rep. Rahall, Nick J., II [D-WV-3]
Rep. Walz, Timothy J. [D-MN-1]
Rep. Moran, James P. [D-VA-8]
Rep. Langevin, James R. [D-RI-2]
Rep. Schrader, Kurt [D-OR-5]
Rep. Schwartz, Allyson Y. [D-PA-13]
Rep. Lowenthal, Alan S. [D-CA-47]
Rep. Cole, Tom [R-OK-4]
Rep. Thompson, Mike [D-CA-5]
Rep. Tierney, John F. [D-MA-6]
Rep. McGovern, James P. [D-MA-2]
Rep. Van Hollen, Chris [D-MD-8]
Rep. Quigley, Mike [D-IL-5]
Rep. Johnson, Henry C. “Hank,” Jr. [D-GA-4]
Rep. Cicilline, David N. [D-RI-1]
Rep. Lee, Barbara [D-CA-13]
Rep. Larson, John B. [D-CT-1]
Rep. Lewis, John [D-GA-5]
Rep. Brady, Robert A. [D-PA-1]
Rep. Price, David E. [D-NC-4] Rep. Vargas, Juan [D-CA-51]
Rep. Peters, Gary C. [D-MI-14]
Rep. Capps, Lois [D-CA-24]
Rep. McDermott, Jim [D-WA-7]
Rep. Jeffries, Hakeem S. [D-NY-8]
Rep. Cummings, Elijah E. [D-MD-7]
Rep. Meeks, Gregory W. [D-NY-5]
Rep. Johnson, Eddie Bernice [D-TX-30]
Rep. Huffman, Jared [D-CA-2]
Rep. Castro, Joaquin [D-TX-20]
Rep. Marino, Tom [R-PA-10]
Rep. Pascrell, Bill, Jr. [D-NJ-9]
Rep. Clyburn, James E. [D-SC-6]
Rep. Higgins, Brian [D-NY-26]
Rep. Doggett, Lloyd [D-TX-35]
Rep. Hahn, Janice [D-CA-44]
Rep. Gallego, Pete P. [D-TX-23]
Rep. Napolitano, Grace F. [D-CA-32]
Rep. Blumenauer, Earl [D-OR-3]
Rep. Gabbard, Tulsi [D-HI-2]
Rep. Owens, William L. [D-NY-21]Rep. Thompson, Bennie G. [D-MS-2]
Rep. Bishop, Timothy H. [D-NY-1]
Rep. Cardenas, Tony [D-CA-29]
Rep. Ribble, Reid J. [R-WI-8]
Rep. DeLauro, Rosa L. [D-CT-3]
Rep. Davis, Susan A. [D-CA-53]
Rep. Ruiz, Raul [D-CA-36]
Rep. Vela, Filemon [D-TX-34]
Rep. Carney, John C., Jr. [D-DE-At Large]
Rep. Negrete McLeod, Gloria [D-CA-35]
Rep. Speier, Jackie [D-CA-14]
Rep. Israel, Steve [D-NY-3]
Rep. Payne, Donald M., Jr. [D-NJ-10]
Rep. Issa, Darrell E. [R-CA-49]
Rep. Scott, Robert C. “Bobby” [D-VA-3]
Rep. Schiff, Adam B. [D-CA-28]
Rep. Larsen, Rick [D-WA-2]
Rep. McNerney, Jerry [D-CA-9]
Rep. Delaney, John K. [D-MD-6]
Rep. Carson, Andre [D-IN-7]
Rep. Horsford, Steven A. [D-NV-4]
Rep. Chu, Judy [D-CA-27]
Rep. Waters, Maxine [D-CA-43]
Rep. Labrador, Raul R. [R-ID-1]
Rep. Cleaver, Emanuel [D-MO-5]
Rep. Sanchez, Linda T. [D-CA-38]
Rep. Cartwright, Matt [D-PA-17]
Rep. Matsui, Doris O. [D-CA-6]
Rep. Hanabusa, Colleen W. [D-HI-1]
Rep. Ryan, Tim [D-OH-13]
Rep. Veasey, Marc A. [D-TX-33]
Rep. Hinojosa, Ruben [D-TX-15]

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Discrimen geográfico y desigualdad política, 13 de octubre de 2014, ENDI

Discrimen geográfico y desigualdad política
Hernán Padilla

Ante el debate sobre la ciudadanía americana que abruma el partido colonial, continuamos presentando información irrefutable sobre la historia legislativa del Congreso, cómo se nos concedió la ciudadanía americana y cuál era el compromiso del Congreso y la Rama Ejecutiva con Puerto Rico.

El trabajo del Juez Federal José A Cabranes, publicado en 1979 , es una joya de investigación que valida que la Ciudadanía Americana concedida a los puertorriqueños en 1917 es igual a la ciudadanía de cualquier ciudadano nacido en un Estado, tan pronto un puertorriqueño se muda a un estado.

El profesor, Dr. Manuel Gómez, en un artículo que analiza y reseña el trabajo del Juez Cabranes, concluye que la “desigualdad” es resultado del “discrimen geográfico” contra los ciudadanos estadounidenses residentes en el territorio colonial, denominado “Estado Libre Asociado”.

Dicho “discrimen geográfico” se hace patente en el informe RL30257 del “Congresional Research Service” que sostiene que los ciudadanos nacidos en Puerto Rico son ciudadanos naturales por nacimiento y hasta pueden ser electos Presidente de los Estados Unidos.

Concurro, el discrimen no es contra el ciudadano individual, sino un discrimen geográfico colectivo que nos niega la igualdad de derechos constitucionales y que desaparece con meramente relocalizarse a cualquier Estado.
El proceso de concedernos la ciudadanía americana comenzó aproximadamente 17 años antes de que se aprobara el Acta Jones en febrero del 1917. Según reseña Cabranes, el Senador Foraker presentó legislación para concederle la ciudadanía a los puertorriqueños.

En el Tratado de Paris, las Filipinas y Puerto Rico eran solo “posesiones”. Cabranes sostiene que el Congreso soslayó el término “territorial” de la Constitución, al tratar a los territorios como “posesiones o dependencias” sin compromiso alguno de ciudadanía o anexión.

En el 1916, cuando se decidió que las Filipinas se convertirían en una nación independiente y que Puerto Rico sería tratado como parte de Estados Unidos se nos ofrece la ciudadanía americana a todos los puertorriqueños. Además, Cabranes sostiene que la naturalización colectiva de los puertorriqueños en e1917 marcó un punto culminante en el desarrollo político de Puerto Rico.

Las deliberaciones del Proyecto Jones resaltaron la visión política de la Isla. Luis Muñoz Rivera dijo que aunque prefería la independencia, eso era una cuestión de sentimientos, pero que el pueblo de Puerto Rico aceptaría la Estadidad. “Yet, if you tender statehood now, I, in the name of my people, accept statehood”.

Entiende Cabranes que la propuesta para la ciudadanía fue endosada por Muñoz Rivera, entonces Comisionado Residente, para lograr una “ley más liberal para el gobierno de Puerto Rico”, demostrando nuevamente que su sueño de independencia era solo una “cuestión de sentimientos”.

El Congreso abrió las puertas para que la Isla fuese parte de los EEUU “para siempre”, cuando en el 1917 el destino de nuestro pueblo se convirtió en parte del destino de los Estados Unidos al aceptar voluntariamente la ciudadanía americana.

La ciudadanía no se impuso. Se le ofreció a los 1,200,000 residentes de Puerto Rico y solo 288 la rechazaron. Importante consignar que Muñoz Rivera la endoso, y Luis Muñoz Marín, José de Diego y Pedro Albizu Campos NO la rechazaron.

Así, según Cabranes, se constituyó una ciudadanía de segunda clase sin expectativas de igualdad que perpetúa un estatus colonial. El discrimen geográfico contra Puerto Rico y sus habitantes, y la desigualdad política bajo el ELA- territorial violenta el derecho a la igualdad de los ciudadanos americanos residentes en Puerto Rico.

Puerto Rico aspira a un futuro mejor sin tener que mudarse a un Estado para disfrutar de todos los derechos constitucionales y civiles que tienen nuestros conciudadanos. Para lograrlo, urge remover los obstáculos que impiden solucionar el estatus dentro del marco constitucional federal para el bien de todos los puertorriqueños, y un futuro lleno de esperanzas para las próximas generaciones.

Adenda

No cabe la menor duda que el discrimen geográfico afecta a todos y cualquier ciudadano de los Estados Unidos que se mude y es residente en Puerto Rico, sin importar dónde haya nacido, sea natural o naturalizado. Para los que nacieron en los cincuenta estados y se mudan a Puerto Rico, hasta cierto punto es “reverse discrimination”.Pierden sus derechos políticos una vez establecen residencia en Puerto Rico.

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Iniciativa de la Juventud de Igualdad: Carta/Testimonio 10/08/14

Hola todos:

Durante el mes de octubre los Jóvenes de Igualdad estarán compartiendo testimoniales de personas que se han convencido que la estadidad es la única opción y desean que otros los sigan.

Ellos han desarrollado una iniciativa llamada “Querida Igualdad”. Mediante la misma desean llegar a las miles de personas que al igual que Roberta, en la carta de hoy, se han convencido que Puerto Rico necesita resolver el problema del status a través de la estadidad. Estas personas no son penepés y ya tampoco son populares por lo que se encuentran desprovistos de un lugar donde se sientan cómodos y desde donde puedas aportar.

Roberta encontró su casa en Igualdad. Eso nos alegra y es nuestro objetivo que, esos miles de estadistas por convencimiento que están allá afuera, también nos conozcan y se sienta parte de esta fuerza grande de un pueblo que ya escogió su destino, ahora nos toca caminar juntos hacia él haciendo el trabajo que nos corresponde.

¡Esperamos la disfruten!
Los invitamos a leerla y compartirla. Nos gustaría saber su opinión.

Querida Igualdad:

Antes de comenzar, quiero darte un poco de trasfondo sobre quien soy. Ya que como dijo Benjamín Franklin a la gente usualmente le gusta saber quien escribe para saber si le va a gustar o no, lo que está a punto de leer.

Soy una mujer joven profesional de veintisiete años, que entre una cosa y otra lleva los pasados 10 años entre estudios y trabajos viviendo tiempos en la isla y el “mainland”. Vengo de una familia donde el partido popular es una religión, la política es nuestro deporte favorito y la gordura es una plaga horrorosa (pero uno no hace nada más que llegar a casa de la abuela, hay comida para un ejército y sólo somos 4).

Como podrás entender, salir del closet como estadista en mi núcleo familiar no fue una tarea muy fácil. Mi mamá todavía me mira mal cuando le digo que voy a eventos estadistas, mi abuela casi llora cuando le dije que creía en la estadidad y las dos piensan que esto es una cosa de “llevar la contraria”. Total, si hubiese sido por rebeldía me hubiese hecho una pantalla en la lengua y un tatuaje en el brazo. Habiendo compartido esto, quiero que entiendas por qué todavía te escribo desde el anonimato. Quizás algún día a través de estas cartas te revele mi verdadera identidad, pero por ahora no me interesa pasar por un trámite de desheredación.

Vamos a hablar claro, la mayoría de boricuas aficionados del deporte practican la política como sólo nosotros sabemos hacer las cosas: como tremendos fanáticos. El problema con esto es que vivimos en una cultura donde se nos hace difícil pensar fuera de las líneas partidistas, que quede claro el hecho de que ya no me identifico con el partido popular automáticamente no me hace penepé. Mucha gente no entiende esto, pero hay que empezar a derrumbar esas barreras impuestas por nosotros mismo, si deseamos conseguir lo mejor para nuestra isla.

Mi transición para salir de las sombras del ideal colonialista ha sido una paulatina pero constante, desde el plebiscito pasado comencé a adentrarme en los planteamientos presentados en cuanto al estatus por las diferentes colectividades partidistas y cívicas. Es así como llegue a Igualdad, Futuro Seguro. Desde el principio la organización me llamó la atención, primero porque es una no partidista, segundo porque seamos honestos, quién puede decirle que no a un ideal tan sólido como la -Igualdad.

Es triste sentir que puedo ser perseguida por mi ideal, un ideal al cual llegue por convicción propia. Es triste que no puedo abiertamente decir que soy parte de la mayoría de puertorriqueños, que ya no aguantan más este sistema insostenible que es el ELA.

Así que quiero agradecerte Igualdad, por diseñar a través de este proyecto un espacio donde estadistas fuera de líneas partidistas se sientan seguros de emitir su opinión y relatar sus historias. Sé que esta es la primera de muchas cartas que estaremos intercambiando.

Con mucho amor y esperanzas,

Roberta

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Plan Puerto Rico, EL EXPRESO, 10/02/14

EL EXPRESO
Plan Puerto Rico-Tennessee 10/02/2014
Hernán Padilla
El Directorio del PNP adoptó unos acuerdos muy importantes durante la Convención del fin de semana. El más relevante es que el Partido aprobó mantener la discusión sobre la estadidad y como lograr la estadidad para Puerto Rico como primera prioridad.

Nuestra contención es que la estadidad debe ser el eje central de la campaña del 2016-17 del Partido y todos sus candidatos. Reconocemos que tendrán que explicar cual es su plan de gobierno, pero la solución del estatus debe predominar para que el pueblo entienda que la elección será plebiscitaria. La implicación es seria, tendrán que poner en blanco y negro cual es su compromiso y planes para lograr la estadidad.

Mientras tanto, algunas personas han comenzado a darle mayor estudio al plan que adoptó el Territorio de Tenesí para lograr la admisión como estado.

Cuando Carolina del Norte ratificó la Constitución de los Estados Unidos en el 1789, cedió al gobierno federal los terrenos de Tennessee. Más adelante, en 1796, la lucha de Tennessee por la descolonización y la admisión los llevó a adoptar el “Plan Tennessee”.

En un referéndum celebrado en el 1795, el 75% votó a favor de la unión. Posteriormente, el Gobernador convocó una Convención Constitucional, adoptaron la Constitución y la Carta de Derechos del Estado de Tennessee, y “eligieron por adelantado dos Senadores y un Congresista”, convirtiendo en efecto el territorio de Tennessee en un “estado” antes de solicitar admisión al Congreso.

Según Luis Dávila y Rubén Cerezo (estudio Breakthrough from Colonialism), los pasos básicos del “Plan Tennessee” incluyen: haber radicado la solicitud de admisión y que el Congreso no la hubiera atendido; aprobar una “Constitución Estatal” sin autorización del Congreso; celebrar elecciones para funcionarios estatales y senadores y representantes congresionales; y finalmente enviar la delegación a Washington a exigir la estadidad y lograr que el Congreso aprobase un Acta de Admisión.
En el caso de este último, a finales del siglo 19 los ciudadanos del sureste de Alaska siguieron un proceso similar sin mucho éxito. Entre 1943 y 1953 se intensificaron las gestiones a favor de la estadidad y en 1946 la Estadidad obtuvo mayoría en un referéndum.

En 1950 se aprobó en la cámara federal de representantes un proyecto de admisión que no fue considerado en el senado. En 1955 efectuaron la Convención Constitucional del Estado de Alaska y en 1957, siguiendo el esquema del “Plan Tennessee”, “eligieron delegados extraoficiales” para cabildear en el Congreso. En enero de 1959. Alaska se convirtió en el estado número 49.

En lo que a Puerto Rico se refiere, el “Plan Tennessee” podría ser una ruta viable en el momento oportuno pero ello requiere desarrollar un “Plan Puerto Rico” dada las características particulares del territorio de Puerto Rico.
Es importante señalar que en el 2006 el PNP aprobó una resolución para adoptar el “Plan Tennessee” como “una estrategia adicional para descolonizar a Puerto Rico” y reclamar nuestra admisión.
La resolución fue un “mandato” para que al ser electos implantaran mediante legislación el Plan Tennessee en el 2009, ratificaran una “Constitución del Estado de Puerto Rico” y eligieran una delegación congresional que fuera a reclamar reconocimiento oficial y la admisión como estado. Pero la misma no fue parte del programa de gobierno del 2009.

Dicho eso, el Plan Tennessee NO puede implantarse bajo un gobierno colonialista. Requiere un gobierno que reconozca y haga valer los resultados del plebiscito e instituya el proceso electoral para elegir una delegación, asigne fondos y reclame la admisión.

Si el congreso no toma acción en un tiempo razonable, o no ordena un referéndum vinculante para ratificar la voluntad del electorado en el 2012, entonces se darían las condiciones para proceder con un “Plan Puerto Rico”. Sin embargo, ahora no es el momento oportuno.

Urge unidad de propósito para lograr que el congreso auspicie un referéndum según establecido en el H2000 y el S2020 para acelerar el proceso de admisión. Nos corresponde lograr que DOJ ordene celebrar el referéndum-Obama de acuerdo a las disposiciones del presupuesto aprobadas por el Congreso.

No se puede poner a Puerto Rico primero dejando al status para después. Desde hoy hasta noviembre del 2016, todos los estadistas que aspiren a puestos electivos deben hacer del status el eje principal de sus campañas e impulsar la estadidad como el instrumento para lograr un mayor progreso y mejor calidad de vida para Puerto Rico.

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Plan Puerto Rico-Tennessee, REPRODUCCION DE COLUMNA ANTERIOR (abril, 2014)

Plan Puerto Rico-Tennessee
Hernán Padilla
Según nos acercamos a la estadidad, procede examinar las distintas estrategias que otros estados han utilizado para acelerar su admisión por el Congreso.

Cuando Carolina del Norte ratificó la Constitución de los Estados Unidos en el 1789, cedió al gobierno federal los terrenos de Tennessee. Más adelante, en 1796, la lucha de Tennessee por la descolonización y la admisión los llevó a adoptar el “Plan Tennessee”.

En un referéndum celebrado en el 1795, el 75% votó a favor de la unión. Posteriormente, el Gobernador convocó una Convención Constitucional, adoptaron la Constitución y la Carta de Derechos del Estado de Tennessee, y “eligieron por adelantado dos Senadores y un Congresista”, convirtiendo en efecto el territorio de Tennessee en un “estado” antes de solicitar admisión al Congreso.

Según Luis Dávila y Rubén Cerezo (estudio Breakthrough from Colonialism), los pasos básicos del “Plan Tennessee” incluyen: haber radicado la solicitud de admisión y que el Congreso no la hubiera atendido; aprobar una “Constitución Estatal” sin autorización del Congreso; celebrar elecciones para funcionarios estatales y senadores y representantes congresionales; y finalmente enviar la delegación a Washington a exigir la estadidad y lograr que el Congreso aprobase un Acta de Admisión.

Fue adoptado con éxito por Michigan, Iowa, California, Oregón, Kansas y Alaska reclamaran y lograran su admisión como estados; no así New Mexico que tardo 62 años.

En el caso de este último, a finales del siglo 19 los ciudadanos del sureste de Alaska siguieron un proceso similar sin mucho éxito. Entre 1943 y 1953 se intensificaron las gestiones a favor de la estadidad y en 1946 la Estadidad obtuvo mayoría en un referéndum.

En 1950 se aprobó en la cámara federal de representantes un proyecto de admisión que no fue considerado en el senado. En 1955 efectuaron la Convención Constitucional del Estado de Alaska y en 1957, siguiendo el esquema del “Plan Tennessee”, “eligieron delegados extraoficiales” para cabildear en el Congreso. En enero de 1959. Alaska se convirtió en el estado número 49.

En lo que a Puerto Rico se refiere, el “Plan Tennessee” podría ser una ruta viable en el momento oportuno pero ello requiere desarrollar un “Plan Puerto Rico” dada las características particulares del territorio de Puerto Rico.

Es importante señalar que en el 2006 el PNP aprobó una resolución para adoptar el “Plan Tennessee” como “una estrategia adicional para descolonizar a Puerto Rico” y reclamar nuestra admisión.

La resolución fue un “mandato” para que al ser electos implantaran mediante legislación el Plan Tennessee en el 2009, ratificaran una “Constitución del Estado de Puerto Rico” y eligieran una delegación congresional que fuera a reclamar reconocimiento oficial y la admisión como estado. Dicho mandato obliga a nuestros potenciales candidatos a puestos electivos a comprometerse, de ser necesario, a defender una estrategia similar.

Dicho eso, el Plan Tennessee NO puede implantarse bajo un gobierno colonialista. Requiere un gobierno que reconozca y haga valer los resultados del plebiscito e instituya el proceso electoral para elegir una delegación, asigne fondos y reclame la admisión.

Si el congreso no toma acción en un tiempo razonable, o no ordena un referéndum vinculante para ratificar la voluntad del electorado en el 2012, entonces se darían las condiciones para proceder con un “Plan Puerto Rico”. Sin embargo, ahora no es el momento oportuno.

Urge unidad de propósito para lograr que el congreso auspicie un referéndum según establecido en el H2000 y el S2020 para acelerar el proceso de admisión.

No se puede poner a Puerto Rico primero dejando al status para después. Desde hoy hasta noviembre del 2016, todos los estadistas que aspiren a puestos electivos deben hacer del status el eje principal de sus campañas e impulsar la estadidad como el instrumento para lograr un mayor progreso y mejor calidad de vida para Puerto Rico.

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Abandonan el ELA buscando progreso, Lunes 29 de sept, 2014, ENDI

Abandonan el ELA buscando progreso
Hernán Padilla
La desesperanza obliga a miles de puertorriqueños a abandonar la isla en busca de seguridad económica y mejor calidad de vida. Contrario al clima depresivo provocado por el fracaso del ELA-colonial, es evidente que familias completas, principalmente generaciones de edad productiva y reproductiva miran hacia los estados buscando mejorar su destino.

La Junta de Planificación consigna que entre 1940 y 1960 la Isla perdió alrededor de un millón de personas resultado de una emigración masiva: “En la década del cincuenta alrededor de 460 mil puertorriqueños fueron a buscar trabajo a los estados”, y “en la década del 2000, se observó un segundo gran éxodo cuando 297,750 abandonaron la Isla”.

Desde “el 2005 se ha notado que el mayor porcentaje de la migración ocurre en la población joven y se ha observado tienen mayor escolaridad. El 20.7% de las personas que emigraron eran profesionales o técnicos, y para el 2000 cerca del 30% de los hombres nacidos en Puerto Rico con educación universitaria vivían en los Estados”

Del total, “96.6 por ciento emigraron hacia algún estado de la nación. El 30.5% se mudó a Florida, donde hay más 987,663 “floriricans”, mientras 20.6 % se fueron a New York. No sorprende que de 78 municipios en Puerto Rico, 76 registraron pérdidas en población”.

De otra parte, según Pew Research del 1981-2000 la emigración neta fue de 12,000 personas anuales, que en los últimos tres años incrementa a 48,000 anuales. Mientras, la Agencia AFP informó que Puerto Rico se está despoblando aceleradamente, vía una migración masiva hacia EEUU en busca de empleo. A partir del 2010 se aceleró la fuga, y entre 2010-13 perdimos 144.000 personas.

“La clase media puertorriqueña se está reubicando en los estados. De acuerdo al Departamento de Trabajo federal, desde diciembre 2012 se han perdido 42,129 empleos, y de una población civil de 2,872,000 sobre 16 años de edad, solo 988474 tienen trabajo. No cabe duda de que el colapso político-económico del ELA-colonial es la causal de fondo de esta huida.

Otro factor determinante es la desigualdad económica. Según el Censo federal, el ingreso familiar promedio en Puerto Rico se redujo a $19,183, mientras que el ingreso promedio familiar más bajo en los estados es de $37,479.

Reporta Noticel que el porcentaje de hogares que recibe asistencia pública en Puerto Rico está notablemente por encima del nivel nacional; 75 mil de nuestras familias son participantes del Programa de Ayuda Temporal a Familias Necesitadas, mientras que 670,000 familias reciben beneficios del PAN.

Miles de jóvenes con grados universitarios han tenido que abandonar la Isla por no conseguir empleos proporcionales a su preparación académica: maestros, enfermeras, ingenieros y médicos, entre otros profesionales. Nuestros estudiantes y graduados acuden masivamente a las Ferias de Empleos, donde agencias federales y empresas privadas vienen a reclutar para trabajos en los Estados.

Entre los años 2000 y 2010 aproximadamente 576,000 migraron fuera de Puerto Rico, lo que se estima ha representado una pérdida de ingresos potenciales de aproximadamente $3 mil millones. Según el Censo 2010 había en Puerto Rico 262,000 viviendas vacías, situación que persiste e impacta el mercado y renta de viviendas.

Un hijo de padre norteamericano resiente que su padre perdió múltiples beneficios cuando se mudó a la Isla, mientras que la abuela de su esposa, naturalizada americana residente en Miami, tiene todos los derechos como ciudadana. Sus derechos civiles se afectan por la única razón de residir bajo un estatus colonial de “apartheid” político, segregación ciudadana y déficit democrático.

En resumen, el éxodo puertorriqueño obedece a la búsqueda de seguridad y progreso, plenas garantías constitucionales y mejor calidad de vida en un estado-USA. Además, rechazan la inferioridad, el desempleo y la desesperanza y la sed por igualdad de derechos y oportunidades que les corresponde como ciudadanos americanos.

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