Asamblea del PNP y Compromisos Electorales; publicada en El Nuevo Dia, Lunes 6 de septiembre, 21010
Asamblea del PNP y compromisos electorales
Hernán Padilla
La Asamblea General del Partido Nuevo Progresista que se celebró el domingo 22 de agosto dejó ver claramente que el liderazgo de la base estaba motivado, entusiasmado y preparado para respaldar a Luís Fortuño y su programa de gobierno.
Cuando se mencionaba el nombre de Don Luís Ferre era para honrarlo y comprometerse a seguir sus pasos en la defensa de la Estadidad. El PNP reconoce que con Luís Ferré se rompieron las barreras del continuismo político que ahogaba el futuro de la democracia y se abrieron las puertas para educar al país y prepararlo para la estadidad.
En el 2008 el pueblo de Puerto Rico le dió un voto de confianza a Luís Fortuño. Extendió un mandato para un buen gobierno.
Las razones para un voto y respaldo tan abrumador eran claras. Los puertorriqueños estaban hastiados por la corrupción, los altos índices de criminalidad, los malos servicios que ofrecían las corporaciones publicas que estaban en quiebra, la pérdida de empleos, el cierre de fábricas, una galopante deuda publica y una crisis fiscal que amenazaban con paralizar al gobierno.
Estaban hartos del despilfarro de los gobernantes y de la politiquería del gobierno del Partido Popular que manejaban las arcas públicas sin respeto a las necesidades del pueblo. Era un gobierno gigante, parasitario, inflado y lleno de batatas políticas en todos los departamentos. Predominaban los líderes populares enfocados a socavar y menospreciar los valores de la ciudadanía americana y cerrarles el paso a los defensores de la estadidad para Puerto Rico.
No me sorprende que los líderes y delegados del PNP clamaran por unidad. Pero la unidad política no puede ser un abstracto ni una palabra hueca, implica defensa, lealtad y compromiso con las políticas públicas del Gobernador Fortuño.
La realidad política del momento es que el PPD no esta unido. No sabe si son independentistas, soberanistas, melones o sencillamente defensores eternos de la colonia. Ante esa indefinición, el Partido Nuevo se presenta como un símbolo de unidad.
Advierto que las cosas son del color del cristal con que se miran. No todo es color de rosas. Hay quienes predican unidad y juran lealtad a Fortuño de la boca hacia fuera. “Tiran la piedra, y esconden la mano”. En asuntos controversiales, le dan la espalda al Gobernador.
El reto que tienen los lideres del PNP es que Puerto Rico reclama unidad para sacar la economía adelante; promover proyectos y alianzas que generen empleos; defender el Plan Anti-crimen para devolver la seguridad a nuestras familias, denunciar y atacar la corrupción sin contemplaciones, respaldar el Gasoducto “Vía Verde” y conversión de plantas de petróleo a gas natural para bajar la tarifa de la luz.
El camino se hace andando. La Legislatura debe apoyar la reforma legislativa para reducir el número de legisladores, controlar el gigantismo gubernamental y reducir las contribuciones. No deben continuar retando la autoridad nominadora del gobernador. Aprueben el nombramiento del Secretario de Educación sin mayor dilación. El Presidente del Senado tiene una gran oportunidad para mostrar liderazgo en un asunto de vital importancia para la educación de Puerto Rico. Por respeto, sométanlo a votación.
El Gobernador Fortuño merece el respaldo del pueblo de Puerto Rico. Dentro del PNP es el líder indiscutible del PNP, un hombre humilde y respetuoso de la Ley, de gran talento intelectual y reciedumbre moral.
Fortuño es un gobernador con una gran dosis de conciencia del bien y del mal que aborrece la corrupción que había envenenado al país. Estoy convencido que el está comprometido con los principios de un buen gobierno que le sirva bien a todos los puertorriqueños. Sus seguidores repiten que Fortuño es un hombre que no se corrompe, ni se rinde, ni se vende.