Referendum descolinizador, El Sentinel, Florida del Sur, Sábado 2 de abril 2011
Referéndum descolonizador en Puerto Rico
Hernán Padilla
El “Informe del Grupo de Trabajo sobre el Estatus de Puerto Rico” brinda una gran oportunidad a la Administración del Gobernador Fortuño a tomar acciones enérgicas y coordinadas con el Gobierno Federal en la búsqueda de soluciones a varios de los problemas que aquejan a Puerto Rico.
Aunque el Informe es solo uno con recomendaciones al Presidente, su contenido merece análisis objetivo y discusión abierta, madura y ponderada de cada uno de los planteamientos. La debilidad de este Informe es que el Grupo de Trabajo no tiene función Ejecutiva y muchos menos un mandato Congresional.
El Grupo de Trabajo interpreta que “el estatus sigue siendo de suma importancia para el pueblo de Puerto Rico”, se compromete con “el objetivo de resolverlo en un periodo corto” y sentencian que “es hora de que Puerto Rico de el próximo paso”.
El informe confirma que la “libre asociación es un tipo de independencia”, un pacto basado en la soberanía nacional de cada país que puede ser revocado unilateralmente y en cualquier momento, algo parecido al estatus de la Republica de las Islas Marshall y la Republica de Palau.
Para los defensores y promotores del ELA, queda claro que el Congreso puede alterar la relación con Puerto Rico unilateralmente, incluyendo declarar a Puerto Rico una republica independiente. La autoridad constitucional exclusiva, jurídica, política y plenaria es el Congreso. Los territorios sin incorporar y las colonias como el ELA no son y nunca serán permanente. Punto.
Es inaceptable que el Grupo de Trabajo no le dedique una sola palabra a la Resolución 1541 de las Naciones Unidas, a los Principios de Descolonización ni a las formulas aceptables para resolver un estatus colonial.
Las únicas alternativas de soberanía reconocidas por las Naciones Unidas y la comunidad internacional para que un territorio alcance la plenitud del gobierno propio son: cuando pasa a ser una Republica o Estado Independiente y soberano; cuando establece una libre asociación con otra nación o Estado Independiente; y cuando se integra a otra nación independiente, como los cincuenta Estados de la Federación de Estados Unidos de America. Política e internacionalmente, el ELA es la última colonia del planeta.
El ELA esta en quiebra moral, social y económica. El modelo colonial fracasó como solución política. Aunque el Grupo de Trabajo del Presidente y un sector político de Puerto Rico prefiere que se le consulte al electorado sobre si desea continuar con el estatus transitorio, territorial y colonial actual, el Partido Nuevo Progresista, el partido de mayoría en Puerto Rico, propone legislar una consulta plebiscitaria entre Estadidad, Independencia y Republica Asociada. Ahora comienza el debate de cómo llevar a cabo un plebiscito.
Ante un Congreso que no puede aprobar un presupuesto, atender la deuda publica federal, manejar las guerras de Afganistán, Irak y Libia, reducir un desempleo de más de 9%, ni solucionar la crisis económica, dudo que se ocuparán del estatus de Puerto Rico.
A menos que Puerto Rico obligue al Congreso y al Presidente a ponerle fin a la colonia, no lo harán si la mayoría que quiere un cambio político no se manifiesta enfática y contundentemente. La solución política para la Isla y los Estados Unidos es convertir a Puerto Rico en el Estado 51.
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